Cinco víctimas de Atenco testificaron ayer.

Cinco mujeres víctimas de tortura sexual en los operativos policiacos en San Salvador Atenco en mayo de 2006 rindieron ayer su testimonio ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CoIDH) en San José, Costa Rica.

Norma Aidé Jiménez Osorio, Claudia Hernández Martínez, Bárbara Italia Méndez Moreno, Angélica Patricia Torres Linares y Suhelen Gabriela Cuevas Jaramillo fueron interrogadas por sus representantes del Centro Prodh y Cejil, los representantes del Estado mexicano y los jueces de la CoIDH.

Todas relataron que fueron detenidas de manera arbitraria por el sólo hecho de encontrarse en Atenco, entre el 3 y 4 de mayo de 2006 documentando un operativo policiaco, y luego trasladadas a centros penales. Cuevas pasó más de 12 meses detenida bajo acusación de secuestro.

Las mujeres fueron víctimas de violencia sexual durante su detención y traslado a los penales por distintos hombres policías, de diferentes corporaciones.

Previo a los testimonios, la Relatora sobre Derechos de las Mujeres de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), Margarette May Macaulay, expuso que esa instancia llevó el caso ante la Corte porque el Estado mexicano no cumplió con sus recomendaciones, específicamente porque ningún policía ha sido sentenciado por estos hechos.

Dijo que la CIDH logró acreditar que elementos de distintas corporaciones policiacas cometieron actos de tortura física, psicológica y sexual a estas mujeres, que incluyeron violación e introducción de dedos y otros objetos en ano y vagina.

La participación de los policías en estos actos, indicó, fue directa y deliberada, con el propósito claro de degradar, humillar y castigar a las víctimas.

“Estas acciones ejemplifican la crueldad que con los policías trataron a estas víctimas por el hecho de ser mujeres”, expresó.

Norma Jiménez fue la primera en pasar al estrado, donde expuso que se encontraba en Atenco porque fue a documentar lo ocurrido cuando fueron retirados floricultores de Texcoco, cuando fue arbitrariamente detenida y víctima de abusos por varios policías.

“Me llevan al último asiento del autobús y varios policías, no se cuántos, pero eran más de tres, me atacan todos al mismo tiempo.

“Me arrancan el pantalón, comienzan a tocarme, me muerden, me levantan el suéter para que sólo me cubra los ojos, me muerden los labios, me penetran con sus dedos en la vagina, tomaban turnos para hacerlo”, relató.

Ante las preguntas del Estado, formuladas por el abogado Uriel Salas, el Presidente de la CoIDH, Roberto Caldas, intervino, pues los cuestionamientos estaban yendo en una dirección procesal y no sobre el testimonio.

“Ella no está obligada a responder”, indicó el juez.

Bárbara Italia Méndez fue la tercera mujer en testificar y fue cuestionada por Patricia Colchero, titular de la Unidad de Derechos Humanos de la Segob, sobre el apoyo del Estado para reparar el daño.

“Queremos avances en la parte medular de este litigio y después la reparación.

“No hay forma de avanzar en esto si no avanzamos en el acceso a la justicia”, afirmó Méndez.

El juez argentino Eugenio Zaffaroni insistió en las preguntas a las víctimas sobre la forma en que fue tomada su declaración ante el juzgado y si tuvieron acceso en algún momento al juez.

Por la tarde participaron dos peritos independientes, Ernesto López Portillo, quien habló sobre las instituciones policiacas en México, y Julissa Mantilla.

“No hay todavía instrumentos de uso de la fuerza con enfoque de género en México”, indicó López Portillo.

Reitera México su condena por hechos en Atenco

México reiteró su condena a la violencia sexual y tortura contra las 11 víctimas que acudieron ayer a la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CorteIDH) por el caso de sus denuncias de ultrajes a manos de policías en 2006.

Al participar en la vista, Norma Jiménez Osorio, Claudia Hernández, Bárbara Italia Méndez y Angélica Patricia Torres solicitaron a la Corte que obligue al estado de México a “reconocer los hechos, investigarlos y que paguen los culpables”.

En comunicado conjunto de las Secretarías de Gobernación, de Relaciones Exteriores y la Procuraduría General de la República, sobre esta visita en la Corte México reconoció la importancia de prevenir y erradicar la violencia contra las mujeres.

“México condena categóricamente los hechos de violencia sexual y tortura contra las 11 víctimas”, destacó el comunicado conjunto de las instituciones mexicanas.

Por México participó en la audiencia de la CorteIDH el subsecretario para Asuntos Multilaterales y Derechos Humanos de la Secretaría de Relaciones Exteriores, Miguel Ruiz Cabañas Izquierdo.

El funcionario reiteró la condena de México a cualquier violación a los derechos humanos en su territorio y a cualquier acto de discriminación o violencia contra las mujeres, señaló el comunica-

do conjunto.

Resaltó que desde marzo de 2013 se reconoció la responsabilidad del Estado mexicano por violaciones a derechos humanos contra las 11 mujeres, ocurridas el 3 y 4 de mayo de 2004 en San Mateo Atenco, en el estado de México. Precisaron que ya se han tomado acciones para fortalecer las investigaciones, así como los procedimientos penales y administrativos

del caso además de establecer medidas para la reparación de daño. Detallaron que han sido consignados ante las autoridades de justicia 52 personas, entre ellas policías, médicos y un agente del Ministerio Público por “delitos de tortura y encubrimiento de tortura”.

El Gobierno puso a disposición de las víctimas un fondo especial de atención creado para este caso, el cual incluye apoyo médico, psicológico, educativo y una compensación económica, el cual

no sido aceptado por las víctimas, recordaron.

“El Estado es plenamente respetuoso de la decisión de las víctimas de no acceder a las medidas referidas, pero reitera su ofrecimiento de aplicar estas medidas de reparación si las víctimas así

lo deciden”, aseguraron.

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